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27.7.07

Llegendes egípcies

  • El faraón Dyoser y la crecida del Nilo
Sentado en su trono, silencioso y apenado, se encontraba el faraón Dyoser.
Egipto había caído en desgracia ya que hacía siete años que la crecida del Nilo era insuficiente. No había agua suficiente para regar las tierras, y las reservas de los graneros, que hasta ahora habían permitido al pueblo alimentarse, se estaban quedando vacías.

Los meses pasaban y la preocupación del faraón aumentaba. Su pueblo no tenía apenas con qué alimentarse, los campesinos observaban con tristeza los campos secos, los niños lloraban y los ancianos se debilitaban. Incluso los templos se cerraban por falta de ofrendas a sus dioses.
El Nilo se negaba a fecundar la tierra de Egipto. Por eso decidió pedir ayuda a su amigo y primer ministro Imhotep, arquitecto, médico, mago y astrólogo.

- Nuestro país está sufriendo una grave situación – dijo el rey dirigiéndose a Imhotep -. Si no encontramos una solución moriremos de hambre. Hay que darse prisa y descubrir dónde nace el Nilo para saber cuál es el poder divino responsable de que suban las aguas.

Imhotep se marchó a Heliópolis, donde se encontraba el gran templo de Thot, dios de la sabiduría y protector de los escribas. Buscó entre los libros sagrados y documentos más antiguos que hablaran sobre la crecida del Nilo y volvió al palacio para informar a Dyoser.

- Eres el primer faraón que se interesa por los secretos de los caudales del Nilo – comentó Imhotep mientras desenrollaba un montón de papiros, y prosiguió -. Los textos indican que en el sur de Egipto se encuentra la isla de Elefantina. Allí apareció la luz divina cuando decidió dar vida a todos los seres. El Nilo nace en ese lugar, en dos cavernas de donde manan todas las riquezas de la tierra. Cuando lo desea, el Nilo fertiliza sus orillas.

- ¿Quién vigila esas cavernas? – preguntó ansioso el faraón.

- El dios Jnum, quien modela en su torno de alfarero a todos los seres. Se encuentra en Elefantina y retiene bajo sus sandalias el caudal del río. Mientras no las levante no habrá crecida. Jnum es quién dispone las tierras fértiles del Alto y del Bajo Egipto, quien hace crecer el trigo, quien hace posible la producción de piedras en las canteras para elevar los templos. Gracias a él prosperan los animales y las plantas.

Para conseguir que Jnum liberara la crecida, Dyoser tuvo que ir a Elefantina en busca de una paleta de escriba y una cuerda de agrimensor para medir los campos. El faraón imploró los favores del dios pidiéndole la salvación de su pueblo. Pero sus plegarias no fueron atendidas. Sin embargo, decidió quedarse en la isla de Elefantina luchando hasta el final, aunque le costara la vida.

Dyoser, vencido por el cansancio se quedó dormido, y en sus sueños se le apareció el dios Jnum. El rey alzó sus manos en señal de respeto y el dios le habló.

- Soy Jnum, el dios creador; dame un abrazo para que mi magia te proteja... ¿Qué te sucede Dyoser? ¿Por qué me llamas con tanta insistencia?

- Estoy preocupado por mi país y mi pueblo.

- ¡Tienes motivos para estarlo! Te he dado numerosos materiales para que edifiques templos y construyas estatuas a los dioses y tú no los has hecho. Tienes que restaurar los monumentos antiguos y construir otros nuevos. El pueblo de Egipto debe adorar a sus dioses y el faraón dar ejemplo. Ahora ya sabes los motivos de mi enfado.

Jnum, señor del Nilo y de la fecundidad de las tierras de Egipto, vigilaba las dos grutas que se encontraban en el santuario secreto del templo de Jnum de esta isla. De allí procedían las fuentes del Nilo. Una puerta impedía a los humanos el acceso para evitar que descubrieran el secreto e hicieran mal uso de él.

- Por ti, que eres el servidor de los dioses y de tu pueblo, abriré esta puerta dejando circular el caudal del Nilo. Regará sus orillas y sus campos se fertilizarán. Egipto prosperará – dijo Jnum, y cogiendo de la mano a Dyoser le llevó al fondo de las dos grutas, donde el Nilo dormía en forma de serpiente debajo de sus sandalias.

- Mi maestro de obras Imhotep edificará tu templo en la isla del origen del mundo y tu santuario guardará para siempre el secreto de la crecida del Nilo – añadió el faraón.

Jnum levantó sus sandalias.
La serpiente se convirtió en un joven fuerte con la cabeza cubierta de cañas que se emergió en el agua estancada transformándola en una caudalosa riada.

Cuando Dyoser despertó, observó que el caudal del Nilo fluía con fuerza. A sus pies estaba la tabla de escriba con un texto grabado: una plegaria al dios Jnum que nunca debería olvidarse.
Ese mismo día ordenó que iniciaran las obras de construcción de un templo dedicado a Jnum. En sus muros se escribiría en jeroglíficos la plegaria para que cada año subieran las aguas del Nilo regando sus campos y procurando la prosperidad del pueblo egipcio.
  • La sandalia de Nitocris
En un pequeño pueblo del Bajo Egipto vivía una joven de veinte años cuya belleza se asimilaba a la de una diosa. Su nombre era Nitocris.

Le gustaba ayudar a su padre que trabajaba como escriba de rebaños, contando cabezas de ganado y evitando las discusiones entre los ganaderos. Nitocris sabía leer, escribir y contar, y cuando su padre se jubilara, le sustituiría.

Todos los chicos del pueblo y de los alrededores deseaban casarse con Nitocris, pero ella sólo compartiría su vida con un hombre al que amara con todo el corazón. Los jóvenes seguían insistiendo pero ella los rechazaba tajantemente. Su padre se extrañaba, incluso le proponía casamiento con el apuesto hijo del alcalde, pero ella no podía soportarle.Sus padres sólo deseaban la felicidad de la hermosa joven:
- Nitocris, solamente tú puedes elegir al hombre al que amarás como esposo.

La tarde estaba soleada y Nitocris salió a darse un baño al canal pensando que a esa hora nadie la molestaría. Se quitó las sandalias, se desvistió y se metió poco a poco en el agua que gozaba de una temperatura deliciosa. Estuvo nadando durante mucho tiempo.
Por allí cerca, los chicos cazaban o jugaban a la pelota. Cuando la joven volvió hacia la orilla, un chico le hizo señas con la mano ofreciéndole su ayuda para salir del agua. Se trataba del hijo del alcalde, que muy orgulloso, armado con un arco y unas flechas, le regalaba una liebre que había cazado.
- No quiero tus regalos. ¡Aléjate de mi! – dijo Nitocris.
- ¡Ni hablar! Deseo hablarte. Sabes que yo seré tu marido – contestó el joven.
- ¡Jamás! ¡Nunca me casaré contigo!

Nitocris se fue en busca de sus sandalias, cuando escuchó el ruido de un aleteo. Un halcón bajó hacia el suelo a gran velocidad cogiendo una de sus sandalias con sus garras, y de nuevo subió al cielo.Cuando el hijo del alcalde tensó su arco apuntando hacia el halcón, Nitocris gritó:
- ¡No tires! El halcón es el animal sagrado del dios Horus, el protector del faraón. Nadie puede matarlo.
El joven se fue muy avergonzado por su acción.

Un poco más tarde se celebraba el consejo de ministros presidido por el faraón en el jardín del palacio. El rey continuaba soltero y esta situación no debía alargarse más. La Regla exigía que reinara junto a él una gran esposa real, pero ninguna le interesaba.
Estaba pensativo y no prestaba atención al ministro, cuando de repente, el halcón se abalanzó hacia el rey dejando caer algo en sus rodillas. Se trataba de una sandalia, la más bonita que jamás había visto. Rápidamente hizo llamar al jefe de guardia, y se dirigió a él enérgicamente:
- Envíe a sus hombres a todas las ciudades y pueblos y ordene que todas las muchachas se prueben la sandalia. ¡Encuentren a su dueña!

El hijo del alcalde iba hacia la casa de Nitocris, cuando vio a dos guardias cumpliendo el encargo del faraón. No dudó en preguntar qué ocurría, a lo que le respondieron amablemente. Sólo les quedaba visitar la última casa del pueblo que se encontraba al final de la calle. El chico, al reconocer la sandalia de Nitocris, trató de evitar que la encontraran. Pero en ese momento, la muchacha salió de su casa portando un ramo de flores de loto. El guardia, al verla, quedó impresionado por su belleza, y al probarle la sandalia comprobó que era suya.

Nitocris atravesó los inmensos jardines de tamariscos, sicomoros y palmeras, llegando a una enorme sala del palacio. El suelo estaba decorado con azulejos en forma de lotos y en las paredes se representaban preciosas pinturas con escenas de caza. Allí, en su trono, estaba sentado el faraón de Egipto.

La joven se arrodilló ante el faraón como muestra de admiración y respeto. El rey, portando sus insignias reales, la tomó de la mano ayudándola a levantarse. Admirado por su belleza, el faraón le calzó la sandalia que le había hecho llegar el halcón. Nitocris era la esposa elegida por los dioses, y ella se había enamorado del faraón.

- Reinarás en Egipto junto a mi como Gran Esposa Real. Mandaré construir para ti una pirámide que inmortalizará nuestro amor y hará brillar tu nombre para siempre.

Extret de http://www.egiptologia.com


18.7.07

Les Matemàtiques

LAS MATEMÁTICAS

Bárbara (4ºC)

El origen y la evolución de los símbolos matemáticos no se conocen bien, y trataremos la evolución de los conceptos e ideas matemáticas siguiendo su desarrollo histórico. En el año 3400 a.C. en Egipto y en el 3000 a.C. en Mesopotamia se empezó a utilizar un símbolo especial para el número el 10. Las numeraciones posteriores introdujeron símbolos adicionales para cierto número entre el 1 el 10, genera, y más símbolos para números mayores que 10. La numeración jeroglífica egipcia tenía símbolos para el 10, 100, 1.000 y 10.000. El origen del cero es desconocido, aunque hay confirmación de su existencia antes del año 400 d.C.

Las matemáticas en la antigüedad

Las primeras referencias a matemáticas avanzadas y organizadas datan del tercer milenio a.C., en Babilonia y Egipto. Estas matemáticas estaban dominadas por la aritmética, con cierto interés en medidas y cálculos geométricos y sin mención de conceptos matemáticos.Los primeros libros egipcios, escritos hacia el año 1800 a.C., muestran un sistema de numeración decimal con distintos símbolos para las sucesivas potencias de 10, similar al sistema utilizado por los romanos. Para sumar números, se sumaban por separado las unidades, las decenas, las centenas? de cada número. La multiplicación estaba basada en duplicaciones sucesivas y la división era el proceso inverso.Los egipcios utilizaban sumas de fracciones unidad, junto con la fracción, para expresar todas las fracciones. En geometría encontraron las reglas correctas para calcular el área de triángulos, rectángulos y trapecios, y el volumen de figuras como ortoedros, cilindros y, por supuesto, pirámides.En el babilónico se utilizaban tablillas con varias muescas o marcas en forma de cuña (cuneiforme); una cuña sencilla representaba al 1 y una marca en forma de flecha representaba al 10. El número 60 se representaba con el mismo símbolo que el 1, y a partir de ahí, el valor de un símbolo venía dado por su posición en el número completo.Con el tiempo, los babilonios desarrollaron unas matemáticas más sofisticadas. Fueron incluso capaces de encontrar las raíces de algunas ecuaciones de tercer grado. Los babilonios compilaron una gran cantidad de tablas, incluyendo tablas de multiplicar y de dividir, tablas de cuadrados y tablas de interés compuesto.
Las matemáticas en Grecia

Los griegos tomaron elementos de las matemáticas de los babilonios y de los egipcios. En la Grecia antigua coexistieron dos sistemas paralelos de numeración. El primero de ellos estaba basado en las iniciales de los nombres de los números: el 10 con la letra d (delta). En el segundo sistema, utilizado por primera vez hacia el tercer siglo a.C., se usaban todas las letras del alfabeto griego más tres letras tomadas del alfabeto fenicio como guarismos. Este segundo sistema griego de numeración tenía la ventaja de que números grandes podían ser expresados con un pequeño número de símbolos, pero tenía la desventaja de tener que saberse de memoria un total de 27 símbolos.






La innovación más importante fue la invención de las matemáticas abstractas, este avance comenzó en el siglo VI a.C. con Tales de Mileto y Pitágoras de Samos. En el siglo V a.C., algunos de los más importantes geómetras fueron Demócrito de Abdera, que encontró la fórmula correcta para calcular el volumen de una pirámide, e Hipócrates de Cos, que descubrió que el área de figuras geométricas en forma de media luna limitadas por arcos circulares son iguales a las de ciertos triángulos.Apolonio, escribió un tratado en ocho tomos sobre las cónicas, y estableció sus nombres: elipse, parábola e hipérbola. Este tratado sirvió de base para el estudio de la geometría de estas curvas hasta los tiempos del filósofo y científico francés René Descartes en el siglo XVII.Después de Euclides, Arquímedes y Apolonio, Grecia no tuvo ningún geómetra de la misma talla.

Numeración romana

El sistema de símbolos para representar los números creado por los romanos tuvo el mérito de ser capaz de expresar todos los números del 1 al 1.000.000 utilizando sólo 7 símbolos: I para el 1, V para el 5, X para el 10, L para el 50, C para el 100, D para el 500 y M para el 1.000. Los números romanos todavía se utilizan en nuestros días, más de 2.000 años después de su aparición.

Numeración arábiga

El sistema corriente de notación numérica que es utilizado hoy en casi todo el mundo es la numeración arábiga. Este sistema fue desarrollado primero por los hindúes hacia el siglo III a.C. En aquella época, los guarismos 1, 4 y 6 se escribían de forma casi igual a los que hoy se usan. La primera referencia escrita en Europa data del año 976.La innovación más importante del sistema arábigo de numeración fue el uso de la notación posicional, en la que los símbolos individuales cambian su valor según su posición en el número escrito. Además, todos los números se pueden expresar utilizando sólo diez guarismos, del 1 al 9 más el 0.

Mapa de la Grècia clàssica

13.7.07

Els espectacles de la Grècia clàssica

LOS ESPECTÁCULOS

En Grecia, los festivales religiosos incluían concursos (agones), que podían ser competiciones de atletismo y carreras, tanto de carros como a pie, concursos líricos y musicales, y concursos dramáticos de tragedia y comedia. Entre las competiciones más famosas se encuentran los de Olimpia (juegos olímpicos) en honor de Zeus, los de Delfos (juegos píticos) en honor de Apolo, y los de Atenas (juegos de las Panateneas) en honor de Atenea. La celebración de estos juegos era tan importante que, para hacerla posible en tiempos de guerra, se decretaba una tregua sagrada de tres meses de duración.

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[ Las competiciones atléticas.

En todas las ciudades griegas había un gimnasio en el que se entrenaban, llamado palestra o gimnasio. La práctica del deporte estaba prohibida en estos lugares a los metecos y los esclavos. Tres son los rasgos distintivos de la gimnasia griega: la total desnudez del atleta, las unciones de aceite y el acompañamiento de oboe durante los ejercicios.

Los deportes más comunes eran la carrera, la lucha, el salto, el lanzamiento de disco y jabalina. Además podían practicar el boxeo y el pancracio, lucha en la que todos los golpes están permitidos excepto meter los dedos en los ojos del adversario.

El salto, que era siempre de longitud, era considerado como la prueba más difícil, y se practicaba llevando en las manos unas pequeñas pesas (halteres).

Los atletas mejor preparados en cada modalidad deportiva eran seleccionados para participar en los juegos representando a su ciudad.

Los primeros Juegos Olímpicos tuvieron lugar en el 776 a. C. Según la tradición, estos juegos fueron fundados por Heracles, quien retó a sus cuatro hermanos a una carrera; les dio el nombre de Olímpicos y decidió que se celebraran cada cuatro años.

Los atletas que resultaban vencedores en los juegos olímpicos recibían como único premio una corona de olivo. Sin embargo, al regresar a sus ciudades, los atletas eran recibidos con honores triunfales y podían recibir alguna compensación económica.

Los atletas que infringían el reglamento eran sancionados. Entre los motivos de sanción se puede señalar la violación de la tregua sagrada, el uso de artes innobles, dar muerte al adversario, salir anticipadamente en las carreras... Las sanciones podían ser de tipo político, económico, deportivo o corporal.

La participación de las mujeres estaba totalmente prohibida, no sólo como deportistas sino también como espectadoras; incluso existía una ley según la cual tenían que ser arrojadas desde el monte Taigeto las mujeres que fueran descubiertas en Olimpia durante la celebración de los juegos.

[ El teatro.

El teatro nació en Grecia en las fiestas en honor de Dioniso o Baco, dios del vino. Las obras dramáticas, escritas en verso, no tenían al principio un lugar fijo para su representación. Después se construyó un edificio excavado en una colina aprovechando el desnivel para las gradas de los espectadores.

En las representaciones actuaban simultáneamente sólo tres personajes, y el coro cantaba y bailaba. Los actores eran hombres que representaban los personajes masculinos y femeninos. Se cubrían la cara con máscaras y en los pies se ponían zapatos con alza llamados coturnos. La estructura de los teatros permitía recoger el sonido de tal manera que se oía perfectamente.

Todo el mundo podía asistir a las representaciones excepto los esclavos. Parece ser que no había ninguna ley que prohibiera a las mujeres su asistencia al teatro, pero su presencia en él estaba mal vista. Las representaciones se prolongaban a menudo durante todo el día, y el público se llevaba consigo la comida y la bebida, mostraba su disconformidad con pitidos, aplaudía, pateaba, etc.: la función se desarrollaba en un ambiente bullicioso y alegre.

En Grecia se dieron cuatro tipos de representaciones escénicas: la tragedia, la comedia, el drama satírico y el mimo.

La tragedia consistía en la escenificación de argumentos serios, basados en la mitología, que representaban situaciones humanas atemporales con las cuales los espectadores se sentían íntimamente identificados.

La comedia presentaba unos argumentos que constituían una dura crítica a la sociedad contemporánea.

Los dramas satíricos eran unas piezas cortas que tenían como único objetivo provocar la risa de los espectadores.

El mimo, que empezó siendo un tipo de escenificación muy popular y fue adquiriendo con el tiempo forma literaria, combina en su temática el erotismo con la crueldad.

Extret de http://www.santiagoapostol.net/

La vida quotidiana a la Grècia clàssica

LA VIDA COTIDIANA EN GRECIA

El griego antiguo era madrugador: se levantaba normalmente al rayar el alba y hacía unos ligeros ejercicios gimnásticos. Después de lavarse con agua del pozo de la casa, el ateniense tomaba un desayuno (acratismos), que solía consistir en algunos trozos de pan de cebada o de harina humedecidos en un poco de vino puro. También podía hacer una comida más abundante añadiendo unas aceitunas o higos.

Por lo general, cualquier clase de reunión, las de la Asamblea, de los tribunales, las fiestas religiosas y la jornada de trabajo empezaban cuando salía el sol.

La vida cotidiana del ciudadano ateniense está dominada por la atención que requieren los asuntos del Estado, al menos en principio, pues es evidente que los campesinos del Ática no podían dejar continuamente a sus mujeres y el trabajo del campo, pues hay que tener en cuenta que las sesiones de la Asamblea en ocasiones duraban todo el día, y se celebraban al menos cuatro veces al mes. El ateniense de la ciudad no solamente participaba en estas frecuentes asambleas, sino que también podía ser nombrado durante un año magistrado o juez, y en ese caso los asuntos públicos acaparaban la mayor parte de su tiempo.

Hacia la mitad del día, o a lo largo de la tarde, los griegos tomaban una comida bastante frugal o rápida. Después de comer, los atenienses acudían a una de las muchas barberías, que eran, al mismo tiempo, los mentideros de la ciudad: allí se recibían y comentaban noticias de todas clases llegadas a la ciudad. Algunos de ellos también merendaban al atardecer, pero la comida más copiosa es, con diferencia, la que se tomaba al final del día, o incluso después del anochecer, la cena (deipnon).

ßLas divisiones del día.

Las horas no se podían contar en la antigua Grecia de una forma muy exacta. No obstante, a mediados del siglo V a. de C., los griegos disponían ya de dos aparatos para medir el tiempo: el cuadrante solar o gnomon, heredado de Oriente, y la clepsidra o reloj de agua, que indicaba el tiempo transcurrido por el paso regular de una cantidad determinada de líquido. El reloj hidráulico, basado en el mismo principio de la clepsidra, todavía no existía en la época clásica.

En Atenas, la aguja vertical trazada sobre el plano horizontal del gnomon por el astrónomo Metón en la Pnix, o las agujas de los cuadrantes solares, algunos de los cuales son portátiles, eran las que indicaban en realidad el momento fijado para una cita. La longitud de esta sombra se medía en pies.

ß Alimentos y bebidas.

La base de la alimentación de los griegos la constituían los cereales, trigo y cebada esencialmente. La harina de cebada amasada en forma de torta era la maza, alimento esencial en la vida cotidiana. También se comía el pan de trigo candeal, pero la maza era más barata y los pobres se tenían que contentar con ella la mayoría de las veces.

Todo alimento sólido que se comía con pan durante una comida se llama opson: verduras, cebollas, aceitunas, carne, pescado, fruta y golosinas. Las verduras escaseaban y eran relativamente caras en la ciudad, excepto las habas y las lentejas, que se comían sobre todo en puré. También se comía mucho ajo, así como queso y cebollas, sobre todo en el ejército.

La carne era rara, excepto la de cerdo, y los pobres de la ciudad sólo la comían de vez en cuando, con ocasión de algún sacrificio, pues casi todas las fiestas religiosas incluían escenas de matadero y carnicería y terminaban en comilonas.

La mayor parte de los atenienses de la ciudad tenían que alimentarse más a menudo de pescado que de carne. El pescado, junto con el pan, era quizá el alimento esencial de la población urbana. Cualquier aumento del precio de las sardinas y de las anchoas de Falero preocupaba a la gente humilde, que tenía que verse privada de uno de sus platos cotidianos más apreciados. El mercado de pescado era uno de los más frecuentados y pintorescos del Ágora. También gustaban mucho los atenienses de los mariscos, los moluscos, como la sepia y los calamares.

La comida podía terminar con un postre consistente en fruta fresca o seca, sobre todo higos, nueces y uvas o dulces con miel.

Las mujeres de la casa, sobre todo las esclavas, eran las que cocinaban por lo general. Sin embargo, a partir del siglo IV a. de C. surgen cocineros y pasteleros profesionales.

Casi todas las comidas se tomaban con los dedos, pues no conocían el tenedor. Las tortas planas de maza o de candeal se podían utilizar como platos, pero también había platos y escudillas de madera, barro o metal y, para comer los caldos y purés, cucharas muy parecidas a las nuestras. El cuchillo era necesario para cortar la carne.

El plato que más tomaban los espartanos, en sus comidas en común, era el famoso el caldo negro, una especie de guiso muy sazonado, con ingredientes como carne de cerdo, sangre, vinagre y sal.

Un alimento intermedio entre la comida sólida y la bebida es el kykeón, pócima ritual de los misterios de Eleusis, pero que también a los campesinos griegos les gustaba tomar en sus casas. Era una mezcla de sémola de cebada y agua que se podía aromatizar con diversas plantas como el poleo, menta o tomillo.

Para beber se servían cuencos de madera o metal y copas de barro. Seguramente la bebida más refrescante era el agua. También se bebía leche, sobre todo de cabra, y una especie de hidromiel, mezcla de miel y agua. Pero la viña aportaba la bebida real, el «regalo de Dioniso». El vino se conservaba en odres de piel de cabra o de cerdo, mientras que el que se exportaba se introducía en grandes tinajas de barro.

Pocas veces se consumía vino puro. Antes de cada comida, en una gran jarra llamada crátera, se hacía una mezcla de agua y vino, más o menos fuerte. Los criados lo sacaban de la crátera con unos cacillos muy largos, de metal o de barro, y llenaban las copas de los invitados.

ß El aseo y el vestido.

En Atenas los establecimientos de baños públicos existían desde el siglo V a. de C. Los clientes utilizaban unas bañeras planas con un asiento bajo en la parte de atrás, y también piscinas. En muchos de estos establecimientos parece que había salas reservadas para las mujeres, pero seguramente las frecuentarían sólo las atenienses de condición modesta, las cortesanas y las esclavas; las atenienses de la burguesía se bañaban en su casa.

Los griegos no conocían el jabón. En el baño se debía utilizar bien un carbonato de sosa impuro, bien una solución de potasa, o bien arcilla especial. Les gustaba bañarse antes de cenar.

Los griegos no empezaron a afeitarse completamente la barba y el bigote hasta después de Alejandro. En la época clásica, cuando se habla de una navaja siempre se trata de un accesorio del aseo femenino, ya que, para hacer desaparecer por completo el vello superfluo, las mujeres se depilaban con el candil o por medio de pastas especiales, pero también utilizaban navajas.

Después de las guerras médicas, en Atenas los niños eran casi los únicos que seguían llevando el pelo muy largo: cuando se aproximaban a la edad de la efebía se lo cortaban y lo consagraban a los dioses. Las mujeres libres sólo se cortaban el pelo temporalmente en señal de duelo.

Las mujeres utilizaban cremas de belleza, toda clase de perfumes y maquillaje.

El antiguo vestido griego, y también romano, no se adaptaba a la forma del cuerpo mediante el corte y la costura, era un vestido suelto. Consistía simplemente en un rectángulo de tela, que envolvía muy libremente el cuerpo y sólo lo sostenía en algunos casos un cinturón, broche o algunos puntos de costura.

Los hombres no llevaban ropa interior debajo de la túnica. El modelo más sencillo de túnica era la exómida, prenda que dejaba un hombro al descubierto; era el vestido de trabajo por excelencia de los esclavos, así como de todos los obreros libres y la mayoría de los soldados. La túnica propiamente dicha o citwvn se ataba a los hombros con prendedores o cintas, y se ajustaba mediante un cinturón. Para dormir no se quitaban la túnica, que servía de camisa durante el día y de camisón por la noche. Los niños llevaban túnicas cortas sin cinturón.

El manto habitual de los griegos, el himation, era un rectángulo de lana de una sola pieza con el que se envolvía el cuerpo sin nada que lo sujetase. La clámide, el manto por excelencia de los soldados, efebos y caballeros, era de un tejido tosco y tieso, y siempre iba sujeto al hombro.

En principio el vestido femenino no difiere del masculino. Se trata del peplo, una especie de chal de lana, atado a los hombros mediante una fíbula, y que podía ser totalmente abierto por uno de los lados o cerrado con costura. Este peplo, aunque las más refinadas dejaran de usarlo, siguió siendo el traje de las campesinas y de la mayoría de las mujeres del pueblo, además de las esclavas.

Además del peplo, las mujeres vestían usualmente tres prendas: una especie de camisa sobre la piel (citwvnion), una túnica larga hasta los pies (citwvn), y el manto.

En la época clásica, en la vida cotidiana, las joyas estaban prácticamente reservadas a las mujeres, excepto los anillos con chatón que los hombres utilizaban para grabar su sello (sfragís) en arcilla o cera. Las mujeres llevaban con mucha frecuencia collares, pulseras, pendientes y aros alrededor de las piernas. Entre los accesorios no hay que olvidar el abanico y la sombrilla, muy útiles en un país tan cálido y soleado como Grecia.

Los atenienses no solían usar zapatos en casa, pero fuera se utilizaban por lo general zapatos y sandalias. Los zapatos de las mujeres tenían formas mucho más variadas y elegantes que los de los hombres. Para parecer más altas, las mujeres utilizaban una especie de tacón que se ponía entre el pie y el zapato.

Por lo general, los hombres van con la cabeza descubierta por la calle, y sólo se cubren la cabeza en el campo. Las mujeres se cubrían la cabeza con un pliegue de su túnica o manto, levantado a modo de capucha.

Extret de http://www.santiagoapostol.net/

L'educació a la Grècia clàssica

LA EDUCACIÓN

En este tema vamos a tratar la educación de los niños atenienses, pero sólo de los varones, pues las niñas no pisaban nunca la escuela. Todo lo que aprende una joven ateniense -esencialmente las labores domésticas: cocina, tratamiento de la lana y tejido, y tal vez también algunos rudimentos de lectura, cálculo y música- lo aprende con su madre, con una abuela o las criadas de la familia. De hecho, las muchachas jóvenes apenas salen siquiera al patio interior de su casa, ya que deben vivir lejos de toda mirada, alejadas incluso de los miembros masculinos de su propia familia. Hecha esta salvedad, veamos cómo se educaban los niños atenienses.

En Atenas, la enseñanza, la asistencia a clase, no era obligatoria: el padre de familia gozaba de total libertad para educar a sus hijos o permitir que otros los educaran hasta los dieciocho años, edad en que el joven se convertía en ciudadano y debía realizar el servicio militar.

Hasta que el niño iba a la escuela (a los siete años), eran la madre y la nodriza quienes se ocupaban de él y le proporcionaban las primeras enseñanzas, que consistían en historias tradicionales, mitología y leyendas nacionales, y nada más, pues las pobres mujeres, que prácticamente nada habían aprendido, prácticamente nada podían enseñar.

A los siete años el niño comienza su "paideia", o formación cultural, pasando a la escuela, siempre de profesores particulares, donde cursaban tres asignaturas: gramática, música y gimnasia.

o La escuela del gramático.

En cuanto el pequeño ateniense tenía edad para ir a clase pasaba, al menos en las familias acomodadas con varios esclavos, de la vigilancia de la nodriza a la del pedagogo, que era un esclavo encargado de acompañarle a todas partes y de enseñarle buena educación, recurriendo, si era necesario, a los castigos corporales. El pedagogo lo acompañaba por la mañana a casa del maestro y le llevaba la cartera.

El niño empezaba por aprender a leer y luego a escribir. Aprendía a leer en voz alta y luego seguía haciéndolo igual, pues da la impresión de que no se practicaba la lectura en silencio.

El alumno practicaba después la escritura de las letras sobre una tablilla de madera barnizada de cera, y sobre ella trazaba los caracteres con ayuda de un punzón o estilete, cuyo extremo opuesto, plano y redondeado, servía para borrar. No había pupitres, y los alumnos se sentaban en taburetes alrededor del maestro.

En cuanto sabía leer y escribir con facilidad tenía que aprender versos de memoria, y luego fragmentos cada vez más extensos de los poetas. El primero era el más grande de todos, Homero, el autor de la Ilíada y la Odisea. Los griegos consideraban que Homero enseñaba todo lo que debía saber un hombre digno de tal nombre: las actividades de los tiempos de paz y de los tiempos de guerra, los oficios, la política y la diplomacia, la sabiduría, la cortesía, el valor, los deberes hacia los padres y hacia los dioses...

La enseñanza se completaba con la aritmética. Utilizaban los dedos para los cálculos elementales, y recurrían a las fichas de cálculo y al ábaco para los más complicados.

o La enseñanza de la música.

Para los griegos la música era la parte esencial y el mejor símbolo de toda cultura. Se decía que la música educaba el alma y la gimnasia entrenaba el cuerpo. Al parecer los niños aprendían con el maestro de música (citarista) canto al mismo tiempo que la música instrumental y la danza. La música se practicaba de oído, sin ninguna partitura.

El instrumento noble por excelencia era la cítara, pero también el oboe estuvo muy de moda en Atenas en el siglo V.

o La gimnasia.

No se sabe exactamente a qué edad comenzaba el joven ateniense a ejercitar su cuerpo bajo la dirección del pedotriba, tal vez a los ocho años, pero es más probable que fuera a los doce, cuando ya hacía varios años que acudía a la escuela del gramático y a la del citarista.

Los alumnos del pedotriba se dividían en dos clases: los pequeños (pai'de"), que tenían de doce a quince años, y los mayores (neanivskoi), de quince a dieciocho años.

La gimnasia se practicaba en la palestra: terreno deportivo al aire libre, cuadrado y rodeado de muros. En uno de los lados había unas habitaciones que servían de vestuarios, de salas de descanso con bancos, de baños y de almacén de arena y aceite.

Tres son los rasgos distintivos de la gimnasia griega: la total desnudez del atleta, las unciones de aceite y el acompañamiento de oboe durante los ejercicios.

Los accesorios indispensables que el niño debía llevar a la palestra eran la esponja, el frasco de aceite y un rascador o cepillo de bronce.

Los deportes más practicados eran la lucha, la carrera, el salto y el lanzamiento de disco y de jabalina. Además podían practicar el boxeo y el pancracio. Los niños de buena familia practicaban también la equitación desde muy pequeños.

Extret de http://www.santiagoapostol.net/

La casa grega

GRECIA

En principio, los griegos hacían sus casas con adobes. Se construían unas junto a otras desordenadamente, y el número y la distribución de las habitaciones obedecían a los accidentes y extensión del terreno del que disponían. La luz se obtenía a través de las ventanas y claraboyas sin cristales, situadas a una altura que protegía la intimidad familiar de la vista de los viandantes.

A menudo un patio interior proporcionaba luz y aireación a las habitaciones que daban a él. Las paredes exteriores eran tan vulnerables que los ladrones preferían agujerearlas antes que forzar la puerta de entrada.

No eran casas demasiado cómodas ni agradables, pero eran suficientes para satisfacer las necesidades de sus inquilinos que, generalmente, pasaban la mayor parte del día fuera de la casa, en los grandes espacios públicos al aire libre.

En el siglo IV a. C., los cambios políticos y económicos de las ciudades motivaron que los ciudadanos se desentendieran de los asuntos políticos y no participaran tanto de la vida de la calle. Por esto, cada vez hubo más demanda de comodidades y espacios en el interior de las viviendas.

Finalmente, en época helenística, las casas se hacen más lujosas. Las casas de los ricos están hechas a base de materiales nobles.

En la casa griega, las habitaciones se distribuyen alrededor de un patio interior. Las salas dedicadas a recibir visitas constan generalmente de un vestíbulo y de un comedor, y suelen estar en la parte más accesible de la casa. El nombre de estas habitaciones, andron (ajndrwvn), significa ‘apartamento de los hombres’, puesto que las mujeres y los niños ocupaban las habitaciones (gineceo, gunaikwvn) más alejadas de la calle, o estaban en el piso superior.

Los muebles no eran complicados, y servían para una vida social relativamente simple. Había baúles y divanes para comer o dormir indistintamente. El qrovno" era un asiento honorífico, reservado al dueño de la casa o al huésped más distinguido. La mesa en que se servían las comidas era una especie de velador (travpeza).

En los barrios populares la mayoría de las casas era muy pequeña y tenía solamente una planta baja con dos o tres minúsculas habitaciones. Los alimentos se cocinaban al aire libre, sobre un brasero, pues parece que hasta el siglo IV a. de C. las casas carecían de cocina.

Extret de http://www.santiagoapostol.net/

La societat grega

La Grècia clàssica

La societat de les polis gregues

Entre el 800 i el 500 aC, durant el període arcaic, es crearen les primers ciutats gregues, anomenades polis o ciutats estat, que se situaren a la ribera del Mediterrani. Aquestes comunitats controlaven el seu territori i no acceptaven la submissió a cap poder exterior.
L’organització política i social d’aquestes polis depenia sobretot del control que exercien sobre les seves terres i sobre el comerç, per això era diferent en cada ciutat estat. En aquestes, els grans terratinents formaven el món intel·lectual i eren els que ocupaven els càrrecs públics principals. (Historia de Grecia).
Algunes de les polis més conegudes van ser Atenes, Esparta, Tebes, Mègara, Bizanci o Empòrion. (Grècia clàssica i Greece).

La societat d'Atenes i d'Esparta

Cada polis grega s’organitzava políticament i socialment de manera diferent, segons la necessitat o la realitat de cadascuna.
A Atenes existia un model de societat tripartida formada per diverses classes socials:
-Els ciutadans, que eren els homes de pare i mare atenesos. Gaudien del dret de ciutadania encara que fossin pobres, cosa que, en alguns casos, els permetia d'intervenir en el govern de la polis. Les dones, però, no podien participar de la vida política.
-Els metecs, que eren els estrangers que vivien i tenien negocis a Atenes. Pagaven imposts i formaven part de l’exèrcit. Tot i que eren lliures, no eren considerats ciutadans i no podien votar ni ser elegits com a governants.
-Els esclaus, que eren homes i dones sotmesos a un amo. Solien ser presoners de guerra, fills d’esclaus o també, botí dels pirates.
La societat atenenca de l’edat antiga es pot considerar esclavista ja que aquests cobrien totes les necessitats productives de la polis.
La societat espartana també es basava en un model tripartit format per les classes socials següents:

  • Els iguals, que vivien del que produïen les seves petites possessions.
  • Els periecs, que eren agricultors, artesans o comerciants que vivien als afores de la ciutat.
  • Els ilotes, que vivien al servei de l’Estat, tot i que no eren considerats esclaus.

http://www.xtec.es/aulanet/

10.7.07

La momificació

LA MOMIFICACION

La muerte para los egipcios significaba la separación de los elementos que constituían el cuerpo. Para preservar uno de estos elementos, el ka, el cuerpo se conservaba intacto.

Al morir el cadáver era trasladado al lugar de la momificación, lugar que debía hallarse fuera de la ciudad. Allí los sacerdotes embalsamadores se hacían cargo del difunto y procedían al rito de la momificación.

Primero se le extraía el cerebro introduciendo un gancho por la nariz, después de haber roto el hueso etmoides. A continuación se marcaba una línea en el costado izquierdo del cuerpo, donde se practicaba un corte para extraerle las vísceras, a excepción del corazón, que debía controlar el cuerpo en el más allá, y los riñones, debido a su difícil acceso, que quedaban dentro.

Las vísceras eran lavadas con sustancias aromáticas y colocadas en los vasos canopos1. Cada uno estaba bajo la protección de uno de los cuatro hijos de Horus, cuyas cabezas llevaban. El hígado se colocaba en el de Amset, con cabeza de hombre; bajo el cuidado de Hapi, con cabeza de simio, se colocaban los pulmones; Tuamtef, cabeza de chacal, protegía el estómago, mientras que Qebehsenuf, con cabeza de halcón, guardaba los intestinos.

vasos canopos

Seguidamente el cuerpo se depositaba en natrón, mezcla natural de bicarbonato sódico y sal, durante 50 días, con lo que se producía el desecado del cuerpo, quedando sólo la piel y los huesos; a continuación se rellenaba el cuerpo de ropa, serrín, pimienta, cebolla y otras sustancias para darle una apariencia de vida. Después se lavaba y masajeaba con perfumes, aceites o incienso para la cabeza. Se le colocaban ojos de cristal para dar sensación de realidad, se ponía una placa para tapar la incisión y se procedía a su vendaje.

Para vendar el cuerpo se usaban tiras de ropa usada de lino. Sólo a partir del período Ptolemaico se empezaron a fabricar vendas para la momificación. En ocasiones en las vendas figuraban escritas fórmulas rituales. En la última etapa del imperio egipcio las vendas se entrelazaban, formando dibujos geométricos.

Se comenzaba por vendar individualmente los dedos de la mano, después los miembros, la cabeza, y por último, todo el cuerpo. Los brazos se colocaban a los lados del cuerpo, cruzándose los antebrazos en el pecho o en el abdomen. Entre el vendaje se introducían amuletos para proteger al difunto de la corrupción.

momia de Ramsés II

Una vez vendado el cadáver, se vertía resina sobre las vendas y se le colocaba una máscara sobre la cabeza, seguidamente se depositaba en un sarcófago y se entregaba a los parientes.

En el año 932 de nuestra era, el emperador Teodosio prohibió esta práctica, lo que significó el fín de este arte.

La momificación, cuentan los textos egipcios, se inició por el dios Anubis cuando embalsamó el cuerpo de Osiris, la primera momia. Por ello los sacerdotes encargados del embalsamamiento llevan una máscara de chacal, pues así se identificaban con Anubis.

La palabra momia parece ser que proviene de mummiya, palabra árabe que significa betún. Los árabes las denominaron así porque creyeron que la resina con que se embalsamaba era betún.

Las primeras momias se formaban naturalmente, pues el clima seco de Egipto favorecía la conservación de los cadáveres. Estas primeras momias datan del Período Predinástico. Las tumbas eran agujeros excavados en el suelo, en el límite del desierto. La extrema sequedad hizo que los cuerpos se desecaran y se conservaran perfectamente.

1 Término que deriva de Canopo, nombre antiguo de una localidad situada al este de Alejandría, llamada modernamente Abuqui; allí se adoraba en época tardía una imagen de Osiris sin forma, sólo con cabeza, y los arqueólogos adoptaron esta denominación para designar los vasos que contenían las vísceras, que también carecían de cuerpo figurado.

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Extret de http://www.faraones.net/

Els números egipcis

LOS NUMEROS EGIPCIOS

Los antiguos egipcios poseían un sistema de números cardinales y ordinales.

El sistema de numeración cardinal se basaba en una numeración de base diez. El procedimiento era de tipo aditivo, es decir, las cifras eran repetidas. Así, por ejemplo, si el uno se escribía como una línea vertical, el cuatro era representado como cuatro líneas verticales. Un signo no se repetía más de nueve veces seguidas, ya que a la décima vez se utilizaba el número siguiente.

Este método aditivo implicaba que las cantidades ocuparan mucho espacio. Así no era extraño ver en las paredes de los templos, cuando se hacía referencia a los enemigos vencidos en algún combate, o a los hechos prisioneros, paredes cubiertas con cifras.

Los egipcios ordenaban las cifras comenzando por la de más valor y así hasta llegar a la unidad. Por ejemplo, el número 135 se escribía de la siguiente forma:

v uuu qqqqq

100 30 5

REPRESENTACION DE LOS NUMEROS

NUMERO REPRESENTACION NOMBRE*
1 q ua
2 qq senu
3 qqq jemet
4 qqqq fedu
5 qqqqq diu
6 qqqqqq seresu
7 qqqqqqq sefej
8 qqqqqqqq jemenu
9 qqqqqqqqq pesedyu
10 u medyu
20 uu dyebati
30 uuu maba
40 uuuu jem
50 uuuuu diiu
60 uuuuuu seresiu
70 uuuuuuu sefejiu
80 uuuuuuuu jemeniu
90 uuuuuuuuu pesedyiu
100 v shet
1.000 w ja
10.000 y dyeba
100.000 jefen
1.000.000 p jej

* Según los Textos de las Pirámides.

En la imagen de la izquierda se encuentra representado el número 365 con tres signos diferentes: v para las centenas (representado tres veces), u para las decenas (representado seis veces) y q para las unidades (repetido cinco veces).

Los números ordinales se utilizaban principalmente para las fechas.

Primero se escribía tepi. Del segundo al noveno se añadía la desinencia nu al número cardinal (séptimo era sefejnu). A partir del décimo se anteponía mej al cardinal.

Nota.- Para visualizar la representación de los números egipcios necesitas instalar la fuentes necesarias. Descárgalas aquí:

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Extret de http://www.faraones.net/

La importancia de la crecida del Nilo

Climatología y efecto de la crecida del río

En la antigüedad, lo que hoy conocemos como desierto estuvo cubierto de hierba y había muchos animales como una especie de sabana africana. Pero el clima se volvió cada vez más seco transformándolo en el desierto de hoy en día. Por esa razón, el pueblo se trasladó de las tierras altas, hacia la ribera del valle del Nilo.

La importancia de la crecida del Nilo para la agricultura y la vida en el Antiguo Egipto

En Egipto, la lluvia era un fenómeno extraordinario y excepcional.
Cada año, durante la época de las lluvias, se producía la crecida del Nilo, y con esta inundación anual las tierras se llenaban de limo que era lo que hacía fertilizar la tierra. Sin el Nilo, Egipto habría sido seguramente un desierto.

Las estaciones del año y la distribución del trabajo dependían de las inundaciones que sufría el Nilo.
La primera estación comenzaba en julio con las inundaciones. En septiembre empezaba el tiempo de la siembra y germinación. Y el ciclo terminaba entre finales de abril y el mes de junio con la recolección.

El problema se planteaba al ser las inundaciones periódicas, pero no siempre regulares en cuanto a cantidad de agua se refiere. El cultivo de hortalizas y legumbres requería de esa agua en intervalos más o menos estables, lo cual no pasaba con los cereales, trigo y cebada que sí se podían almacenar por más tiempo.
El riego de las tierras era imprescindible y el Nilo al no discurrir por todo Egipto sólo inundaba parte del territorio, por eso debían de ser regadas artificialmente. Para las zonas más accesibles se construyeron diques, los cuales también servían para controlar las inundaciones, y para las zonas más alejadas se construyeron canales de regadío.
Más adelante, como las inundaciones eran impredecibles, se llegaron a construir las famosas presas que conocemos hoy en día.
Los antiguos egipcios ignoraban que la crecida del Nilo estaba provocada por el deshielo de las montañas de Etiopía y por las lluvias de África. Según los antiguos egipcios este fenómeno era obra del dios Hapi.

  • Agricultura

El limo que dejaba a su paso la crecida hacía al país muy fértil, capaz de producir cereales suficientes para alimentarse y también almacenar grano para los posibles años de malas cosechas, cuando la crecida era escasa.
La mayoría de los egipcios eran campesinos y su vida era muy dura. Debían pagar impuestos que se cobraban en especie, la mayoría de las veces la mitad de sus cosechas.

La importancia de la crecida del Nilo para la agricultura y la vida en el Antiguo Egipto

Los utensilios de labranza que usaban los campesinos eran muy rudimentarios:
- arado o azada, para abrir la tierra
- hoz de sílex o metal, para segar el cereal

La economía como veis era profundamente agraria. Los principales cultivos eran el trigo y la cebada, las legumbres como las lentejas y garbanzos, y las hortalizas (lechugas, ajos, cebollas, etc).

Con el trigo hacían tortas planas o gachas; con la cebada hacían la cerveza, su bebida preferida.
El pan y la cerveza eran los alimentos básicos en la dieta egipcia. Los panes tenían formas diferentes y algunos se elaboraban especialmente para los ritos religiosos, sobre todo para las ofrendas.
Los campesinos podían también disponer de un pequeño huerto con garbanzos, calabazas, puerros, lechugas, cebollas y frutas como los dátiles, uvas e higos, incluso granadas.
Los egipcios tenían gran cantidad de frutas y verduras pero no conocían aún ni las patatas ni los cítricos.
El aceite solía ser de sésamo.

  • Ganadería

En cuanto a la ganadería los campesinos también criaban aves de corral y corderos que sacrificaban durante los días de fiesta. Palomas, patos y gansos completaban su fauna siendo platos muy populares que aparecen representados repetidamente en varias estelas funerarias.

La importancia de la crecida del Nilo para la agricultura y la vida en el Antiguo Egipto

Los bueyes y los toros eran animales sacrificados a los dioses igualmente, su carne era la más apreciada y la más cara para la mayoría de los egipcios por lo que no solía ser un alimento cotidiano.

  • Caza y pesca

Más accesibles al pueblo solían ser los animales cazados muchas veces por ellos mismos como antílopes, gacelas, liebres y otras aves como las codornices e incluso más exóticos como las grullas que después eran asadas, hervidas o guisadas según su propio gusto.

La importancia de la crecida del Nilo para la agricultura y la vida en el Antiguo Egipto


La importancia de la crecida del Nilo para la agricultura y la vida en el Antiguo EgiptoLa importancia de la crecida del Nilo para la agricultura y la vida en el Antiguo Egipto


El Nilo era la vida de Egipto, los hombres cazaban aves en sus ciénagas y pescaban sus peces en los canales y en las marismas con redes o con anzuelo y sedal, sus habitantes dependían de los cultivos de sus tierras inundadas.
El Nilo también ofrecía la posibilidad inmensa de su pesca que se hacía con redes o incluso con cañas con anzuelo como os he explicado anteriormente, truchas, carpas y todo tipo de peces frescos o limpios y dejados secar al sol o incluso en salazón representaban un plato exquisito y muy apreciado en sus mesas.

Carne, verduras, cereales, huevos, fruta, pescado... Mientras la crecida del Nilo fuera la correcta, la alimentación de los egipcios era bastante nutritiva y variada.

Como podéis leer, aquí se explica un poquito la importancia de la crecida en torno al río para la vida cotidiana de los egipcios.

Escrit per Raquel Gamero

Extret de http://www.egiptologia.com/